Ir al contenido principal

Entradas

Noche de tributeros y sabinas

Jueves, once de la noche. Día de trabajo, día de estudio, pero día de relajación. O por lo menos era lo que necesitaba. Entonces decidimos salir. Entre cines, teatros y ofertas de acompañantes con aire acondicionado en la siempre caliente calle Corrientes, Silvina y yo entramos en el Paseo La Plaza. Objetivo: "ver a Sabina y conocer chicos", dijo ella; ir al "tributo a", corregí yo. Es que la ilusión prometía ser grande. Tan grande prometía ser que antes de entrar, mientras espiábamos por la ventana del bar, no sabíamos quién había nacido en Argentina y quién del otro lado del océano; quién era el que ostentaba músculos y tatuajes, y quién era el huesudo con la carne concentrada en el abdomen; quién llenaba bares y quién vendía miles de discos. "15 pesos cada una", dijo la camarera mientras nos señalaba las mesas libres en ese bar tributero de cortinas de terciopelo bordó que enmarcaban el pequeño escenario. Y nos sentamos. Si lo que queríamos era conocer...

De bufones y docenas

Semana Santa en Reconquista. Una anécdota para las rondas de fernet que vendrán. "¡Al final soy un bufón!", dijo Fede, que con sus 31 años y toda su esquizofrenia salió dando un portazo. En realidad entró a la casa. Es que ese domingo estábamos en el quincho de la quinta de Pamela, a la que habíamos ido a visitar para Semana Santa. Esa misma tarde Jimena, Virginia, Gabriela, Silvina y Pamela habían decidido hacer algunos mandados. Brazos, piernas y almohadas de siesta repartidos por toda la casa no dejaban hablar en voz alta ni prender el televisor. Y como el día era soleado en el calor de enero pero a fines de marzo en la verde Reconquista, las chicas salieron con el mate rumbo al supermercado. O eso dijeron. Río y fotos; Avellaneda y fotos; torta fritas y fotos; tardaron horas en lo que dijeron iba a ser una pasada rápida por entre las góndolas. Es que la caminata entre las latas de conserva y el pasillo de frutas y verduras se extendió hacia la rivera del Paraná y la ciuda...

Pensando a Romina Tejerina

El caso Romina Tejerina incendió en 2003 el debate público sobre la violación, el aborto y la criminalización de la mujer en la Argentina. Se dio a conocer en febrero de ese año, unos días después de que la joven jujeña fuera detenida por matar a su hija recién nacida, fruto de una violación. Romina recibió una pena de 14 años de prisión. La fiscal Liliana Fernández de Montiel había pedido cadena perpetua, pero los jueces Antonio Llermanos, Héctor Carillo y Alfredo José Frías consideraron que había vivido una "infancia plagada de violencia tanto física como moral", que "se encontraba sola esperando un niño sin padre (conocido) " y que "no tenía apoyo familiar", a excepción de su hermana, la única que sabía del embarazo. El martes pasado su nombre volvió a resonar en los grandes medios de comunicación. Ese día la Corte de Justicia de la Nación desestimó, con 4 votos en contra y 3 a favor, el recurso que había presentado la defensa para su liberación. Fuente...

La espera del ciruja de Plaza Francia

Algo para compartir de Göttling. Hay una entrada del año pasado con una modesta necrológica hecha hace un tiempo y me pareció bien publicar esto como un complemento retro. Todo tarde con él. Lo encontré tarde, publiqué la nota tarde, y subí La espera... después de mucho tiempo. Acá va. Si el ciruja puede esperar.... por Jorge Göttling Publicada en Clarín el 27/6/04 También él es un paisaje de la Ciudad. Con cada ocaso, con la casa puesta como un caracol, el hombre se ubica en el mismo banco de la Plaza Francia. Despliega despaciosamente sus pertenencias, comienza a construir su lecho. Ocupará caprichosamente tres o cuatro metros cuadrados de la manzana más cara de Buenos Aires hasta que el sol despunte. Es difícil que alguien conozca su nombre, pero quien lo vio alguna vez, quien se tomó tiempo para descifrarlo, sabe que es un ciruja distinto. Tampoco nadie conoce su voz: no pide, no reclama, no protesta, no acepta. Improvisa un colchón con trapos grises, ennegrecidos por la suciedad ...

Lestido mira e invita a mirar

Fotografía en el Recoleta Lo que se ve , la retrospectiva fotográfica que presenta Adriana Lestido en el Centro Cultural Recoleta, ofrece relatos tan cotidianos como socialmente particulares. Desde lo simple del blanco y negro y lo despojado de los elementos, la muestra pone el acento en la dimensión social de las historias narradas. El actor problematizado es la mujer. Una madre y su hija en la cocina de todos los días; una joven mirando por la ventana de una cárcel; la misma autora compartiendo lo que ve de Villa Gesell a través del lente de su cámara, son algunas de las protagonistas de las 170 imágenes expuestas en las paredes de la Sala Cronopios. Tomadas entre los años 1979 y 2007, la crudeza de las fotografías pasa por los ojos femeninos que desde el papel desafían a detenerse y observar. Parece que no hubiera intermediarios entre el que mira de un lado y el que mira del otro, como si el dispositivo técnico se asemejara más a un espejo o a una ventana, que a un punto de vista ...

Estampida de perros, silencio de tontos

El miedo, la angustia y el pánico generalizado que provocaron las corridas el viernes a la noche en el Personal Fest 2007 son sentimientos y acciones muchas veces imposibles de evitar. Pero ignorar un hecho, por más pequeño que sea, es una decisión conciente de personas que analizan cómo manejar la información y prefieren ocultar lo que pasa. Aquí, la crónica de lo que fue y no se dijo. Según el horario que las pantallas gigantes anunciaban, el set de Snoop Dog estaba casi una hora y media atrasado. La gente, cansada de esperar, estaba sentada en el campo de rugby del Club Ciudad de Buenos Aires debatiendo entre irse o seguir en esa cadena de bostezos en que se había convertido la espera. Fue pasada la una de la madrugada cuando las pelucas azules y fucsias, consigna de la máquina publicitaria que auspició el festival, se empezaron a mover más rápido. Desde el piso parecía que se acercaban hacia el escenario. Sin embargo los escépticos, cansados de levantarse cada vez que los músicos d...

Luna Cautiva

De nuevo estoy de vuelta después de larga ausencia igual que la calandria que azota el vendaval, y traigo mil canciones como leñitas secas recuerdos de fogones que invitan a matear. Y divisé tu rancho a orillas del camino, a donde los jazmines tejieron un altar, al pie del Calicanto la luna cuando pasa, peinó mi serenata la cresta del sauzal. Tu amor es una estrella con cuerdas de guitarra una luz que alumbra en la oscuridad. Acércate a la reja sos la dueña de mi alma sos la luna cautiva que me besa y se va. Escucha que mis grillos están enamorados, que llora mi guitarra sollozos de sauzal, el tintinear de espuelas del río allá en el vado y una noche serena prendida en mi cantar. De nuevo estoy de vuelta, mi tropa está en la huella, arrieros musiqueros me ayudan a llegar. Tuve que hacer un alto por un toro mañero allá en Calicanto a orillas del sauzal. Letra y música: "Chango" Rodríguez. Pasaron casi dos meses y miles de cosas para contar. Ayer hicieron 30 años de la fu...

Un tango para Göttling

El ciruja de Plaza Francia dejó de esperar. Göttling también. Con 67 años de idas y 40 de venidas, murió Jorge Göttling, periodista de información y de recurso literario, de guerras y de barrios porteños, de tangos y nostalgias. Este salteño apodado "Alemán" recorrió durante once años la redacción del diario El mundo hasta el día de su cier re. Pero enseguida le llegó un telegrama: iba a caminar otros 30 años por Clarín . De manos de Juan Carlos de Borbón recibió el premio Don Quijote/Rey de España por la columna que hacía para el último diario donde trabajó. Pero Göttling no escribía sobre reyes o príncipes. Escribía sobre cafés y sobre barrios, sobre cirujas, sobre tangos. Nostalgia y melancolía. Merecido lo tiene: un tango para Göttling. Julieta Lucero Encontré esto por ahí. Viejito...

VOTA POR LA LEY DE BOSQUES

Foto de greenpeace.org.ar En la Argentina perdemos, cada dos minutos, toda una manzana de bosques nativos. Por año son unas 300.000 hectáreas de bosques que se pierden debido a la expansión de la frontera agrícola . Con la destrucción de los bosques también se pierden especies en peligro y se desalojan comunidades enteras de campesinos e indígenas que viven allí. Para detener esta destrucción, estamos juntando UN MILLÓN DE VOTOS POR LA LEY DE BOSQUES. Se puede votar en: http://www.greenpeace.org.ar/cyberacciones/bosques.html Esta Ley , que ya tiene media sanción del Congreso Nacional, establece una moratoria de los desmontes hasta tanto las Provincias realicen un Ordenamiento Territorial de los bosques nativos para planificar demanera participativa su uso sustentable . El Senado está demorando suaprobación . Ayudanos a salvar nuestros bosques. Votá vos también por la Ley de Bosques. GREENPEACE .