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Suministro de cáncer: hombres 60% de agua... y arsénico

Miles de salteños consumen todos los días agua contaminada con arsénico, pero no muchos saben lo que está pasando. La causa es natural y todavía espera una solución más abarcativa por parte del Estado.

Por Julieta Lucero

Dientes manchados. Detalle estético, podría ser, pero no. Hace años que se sabe sobre los altos niveles de arsénico en el agua de distintas lugares de la provincia de Salta, pero no un tema que se escuche en mesas familiares o charlas de café. Salvo por la población de esas zonas, pocos saben que puede provocar cáncer.

Eso se desayunó uno de los candidatos a diputado nacional mientras hacía campaña por las calles de Rivadavia Banda Sur. Durante la caminata notó la gran cantidad de personas con los dientes manchados y preguntó por qué. “Arsénico”, le respondieron.

Pero no es la única zona. En la sesión del 26 de mayo pasado, la Cámara de Diputados le solicitó al presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos (ENRESP), Federico Posadas, que informe sobre las cuestiones relacionadas a la situación social, sanitaria y ambiental en San Antonio de Los Cobres, Departamento Los Andes. Se pidió que se haga una evaluación de la obra ejecutada por la provincia ante la necesidad de controlar la presencia de arsénico en el agua que se distribuye a la comunidad. Esa localidad tenía un 0,25 miligramos por litro. El nivel máximo recomendado por la Organización de la Salud (OMS), 0,11.


Lo estético, sólo un síntoma

El consumo diario de agua con arsénico en una proporción mayor de 0,01 miligramos por litro puede provocar hidroarsenicismo crónico regional endémico (HACRE). Identificada a principios del siglo XX, la enfermedad se caracteriza por numerosas lesiones y tumores en la piel, sobre todo en zonas no expuestas al sol. También puede llevar al cáncer de vesícula, de riñón, de pulmón y a enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos de las extremidades inferiores.

En Rivadavia en particular existe un 0,26 por ciento de arsénico en aguas subterráneas. Así lo afirma un estudio sobre el Chaco Salteño, de E.M. Farfán Torres, P. M. Naranjo, A. Boemo, I. Lomniczi, L. Lorenzo, la Facultad de Ciencias Exactas, INIQUI – CONICET y la Universidad Nacional de Salta. La causa principal, explica, es la disolución de vidrios volcánicos presentes en la región.

Vecinos de la zona ya se habían quejado ante la Secretaría de Abordaje Territorial. Según explicaron a funcionarios provinciales, el problema de contaminación provenía del servicio de agua potable de la zona. En ese momento también se envió una nota a Posadas, en la que se solicitaba su intervención para conseguir un servicio adecuado.

Pero no es el de Rivadavia no es el nivel más alto. En zonas rurales cercanas el arsénico en aguas de pozo llega al 1,22 mg por litro.

Para mitigar las consecuencias que trae el consumo de agua con arsénico es necesario limitar el uso de agua de pozo y promover la construcción de acueductos desde ríos bajos en ese elemento. En Antofagasta, Chile, se construyó una planta potabilizadora de agua de mar como solución.

Este tipo de contaminación y las enfermedades que provoca es un problema de salud pública, porque son miles en Salta, pero unos cuatro millones de argentinos que están en riesgo. Una, dos, tres plantas no alcanzan. Más acciones del Estado y más difusión, podrían servir para que el tema se hable en la mesa familiar y se escuche en las charlas de café. Así, en camino a desaparecer, los dientes manchados ya no sorprenderán más a visitantes del Chaco Salteño.



Dato histórico

La detección de la hidroarsenicismo crónico regional endémico (HACRE) se hizo a principios de 1900. Algunos de los casos más emblemáticos y con mayor repercusión mundial fueron los de Bell Ville, en Córdoba, y el de Antofagasta, en el norte de Chile.

Tal fue la repercusión que del gran número de casos de arsenicosis en la ciudad de Bell Ville hizo que la patología se conoció como "enfermedad de Bell Ville" hasta 1913, año en que Goyenechea y Pusso la relacionaron con el consumo de agua con arsénico.



Nota publicada en el semanario político salteño Cuarto Poder.

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